Hoy hablaremos del Imperio Francés, y no del creado por Napoleón, sino por el de los hermano Renault. Y en especial, a los “coches de representación” de dicha marca.
Era el año 1898 y los tres hermanos Renault fundaban la Renault Frères, pero poco duraría bajo ese nombre, ya que tras la accidental muerte de Marcel en la carrera París-Madrid (1903) y la de Fernand cuatro años más tarde pasaría a llamarse Société des Automobiles Renault.
Fabricaron durante la Primera Guerra Mundial munición, tanques y aviones, pero su principal eje seguían siendo los coches, poblando así el parque de taxis parisinos.
Diversificó su producción haciendo también camiones y tractores.
Tras las Segunda Guerra Mundial, la empresa pasó a manos del estado francés, debido a que su director, Louis Renault se dedicó a fabricar material para el ejército Nazi. No fue hasta el año 1986 cuando empezó su privatización, que no fue mayoritaria hasta 1996.